Archivos Mensuales: abril 2014

En ruta al Caribe


Nos dirigimos hacia tierra aún más caliente sin saber lo que nos esperaba. Bucaramanga, media anual de temperatura 33ºC. Es una ciudad con muy poco que explicar, capital del departamento de Santander. Lo único que creemos que se podría resaltar es el pequeño jardín botánico poblado de montones de tortugas.

Si no teniamos suficiente con la calor, nos fuimos en busca de la humedad.
Barrancabermeja, a orillas del río Magdalena,el más caudaloso de Colombia, la capital colombiana del petróleo: extracción, refinerías, fabricas de fertilizantes químicos,… y por si eso oliera poco mal, las calles llenas de basura. Hasta ahorita la ciudad más sucia que hemos visto, no había papeleras y cuando increíblemente encontramos una, no tenia fondo :/ ¿Qué hacemos aquí? Queremos conocer la OFP (Organización Femenina Popular). Fundada el año 1972 dentro de la iglesia católica con el objetivo de capacitar a las mujeres y que éstas pudieran “liberarse y defenderse en la vida”. En 1988 inicia un proceso de separación de la iglesia y con los años deja de ser una organización exclusiva de apoyo a la mujer para acoger también otros movimientos tales cómo: el apoyo a familias desplazadas por el conflicto político, el Movimiento Juvenil Universitario, la Resistencia Civil Contra la Guerra,… y la apertura de varias “Casas de la Mujer” en Colombia.

La sede se encuentra en uno de los barrios más desfavorecidos de Barranca. Cuenta con un comedor social, espacio de intercambio para las mujeres, cursos de capacitación, un punto de información y atención a la mujer dónde ofrecen los recursos necesarios, etc.

Allí nos explicaron la grave situación de la mujer, 9 asesinatos por año contabilizados sólo en Barranca (320.000 habitantes). También pudimos ver los pósters de la campaña de sensibilización del pasado 25 de noviembre. Todos contaban con frases dichas por las propias mujeres que habían sido atendidas en la OFP. Todos empezaban con “Él me dice que me quiere mucho” y continuaban con palabras espeluznantes como “No joda que las puñaladas están de moda”. Sólo escribirlo se os pone la piel de gallina. ¡Cuánta barbarie! No hay palabras… Cuánto camino por recorrer… Hay que respirar profundamente para seguir luchando.

Que pena que haya costado tanto contactar con ellas. No pudimos colaborar cómo nos hubiese gustado. Quizás más adelante.

Nos despedimos de Barranca con el corazón dolido por la cruda realidad.

Nos espera un largo y frío viaje de una noche entera en una buseta congelador cubiert@s con manta nos preguntamos ¿No sabe que el aire acondicionado se puede graduar?

A la 6 de la mañana por fin en el Caribe, que desilusión que en Santa Marta la poca playa que hay está pegada al puerto industrial. Al atardecer, mirando el mar, un sol enorme de color rojizo ocupaba el cielo, maravillándonos con su luz especial, los tonos naranjas nos hacían perder la mirada en el horizonte. Pero el sol imponente en unos instantes desapareció en las tímidas olas, dando paso a una noche sin luna.

Nos despertamos con el sonido del fuerte viento, los elíseos, acá conocidos como “brisa”, que nos llevó a coger otra buseta dirección a Taganga.

Taganga es un pequeño pueblo pesquero, de 5 carreras y unas 15 calles. La principal, dónde se encontraba la iglesia, asfaltada, el resto de tierra. Ahorita este lugar vive del turismo y se encuentra sumergido en un grave problema: la falta de agua. El hecho de que hace más de un año que no llueve, y a nuestro modo de ver, la mala gestión, provoca grandes desigualdades entre quienes pueden pagar tanques de agua y aquellos que no. Y si le sumamos también la gran “picardía” de Colombia vemos quién se enriquece con las dificultades de los demás. En medio de un cabildo abierto, l@s lugareñ@s de Taganga intentaban buscar soluciones a esta situación.

El agua es uno de los mayores tesoros y comprendiendo lo que ocurre, nuestras duchas eran un pequeño hilo de agua que había que apreciar. Los baños de verdad eran en la playa.

Entre dos secas colinas una playita de arena suave y con algunas sombras que nos aliviaban del calor. El agua clara, para algunas tan fría y que les costaba de entrar, pero cuándo te decidías rápidamente el cuerpo se acostumbraba a la temperatura con la dulce caricia del mar.

Si mirabas tan sólo un momento, podías ver como pequeños pececitos de plata saltaban, brillando como si quisieran saltar al sol, como si supieran que tocando al ecuador el sol está más cerca de la tierra.

Unos días de descanso… ¡Esto es el caribe mi amor!

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El primer baño


10 a.m. Cojemos el colectivo hacia Arcabuco, un pueblo perdido en medio de la montaña. ¿Qué tiene? Una carretera nacional (bueno, así le llaman). Después de una larga hora a pie de carretera, entre gallinas, perros y mariposas y viendo pasar camiones, de repente pasa el colectivo que necesitamos, ¡pero qué rápido! Un poco más y o lo vemos; le hacemos señales, y con dos narices echa marcha atrás en carril único para recogernos. ¡Toma ya! Éste será el bus que nos llevará hasta San Gil ¡Menudo viajecito nos espera! Curva, curva, curva ¡ahh! y curva, minirecta, curva. No sabemos a qué velocidad pero demasiado rápido seguro. Se pueden contar con los dedos de una mano las personas que no se marearon. Mantenerse en el asiento era difícil e intentar dormir ya os imaginaréis… Buff… no puede ser adelantamiento en continua casi sin espacio. ¡Gracias al Cosmos que hemos llegado!

Terminal de San Gil, miramos el mapa. Un taxi nos cuesta unos 3.500 pesos (1.40€). El hostal parece cerca, nos parece excesivo, vamos caminando. Esto es tierra recaliente. Seguimos caminando. Sudor. Dolor de espalda. Seguimos caminando. Como pesan las mochilas, suerte que almorzamos (comimos) en la terminal ¿pero qué llevamos? Seguimos caminando. Al final llegamos. Quizás nuestro modo ahorro es excesivo. En el hostal sólo queda una habitación pero, descubrimos que acampar en el patio es más barato. ¿Adivináis?

San Gil es un lugar tranquilo pero con mucha vida. Y mucha religión, la hay en todo el país pero acá quizás donde ha sido más visible. Una iglesia enorme, a la salida de la eucaristía una marea de gente.

La plaza nunca estaba vacía. Costaba encontrar un banco vacío para sentarse (y más a la sombra) . El único inconveniente del lugar las cuestas, si hasta ahorita nos quejábamos de las pendientes de otros pueblos ¡qué ilus@s!

No nos fijamos si bajo la tienda había piedras, pero da igual, esta noche nada nos quita el sueño.

Por la mañana decidimos ir de excursión, San Gil es muy lindo pero queremos conocer más. Cogemos una buseta, ¡qué calor! y en media horita llegamos a un pueblo colonial. Barichara un lugar con bonitas calles, fachadas limpias, bien pintadas, resplandecientes, una plaza central grande como medio pueblo, mucho sol y una catedral estilo Notre Dame.  Descansamos en un banquito con un “Postobon”, la Fanta colombiana de acá con gustos de todo y alguna cosa más (piña, manzana, cola, uva, mora,…) y de colores que no dirías que son bebibles (amarillo chillón, rosa naranjoso y rosa chicle, lila cantón,…) Pero… y la gente ¿dónde está? Resulta ser un pueblo muy cuidado porque es la segunda residencia de la gente con dinero. ¡Qué pena!   podría ser un bello lugar para vivir.
Otra buseta, nos vamos a Guane. El poblado donde habitó la última de las 10 tribus. Guane llegó hasta aquí desplazada a causa de la colonización.  Queremos conocer más y vamos al pequeño museo arqueológico que hay. Como todo lo indígena el museo es escaso parece que los 100.000 guanes que habitaban aquí antes  de la llegada de los españoles no hubiesen existido nunca. Se hace muy difícil aprender de las culturas prehispánicas. (Aunque no nos gusta esta palabra aún no sabemos como decirlo. Nos resulta muy egocentrista medir el tiempo según la llegada de Colón).

Lo poco que pudimos sacar de este museo es la leyenda de como el Cacique de la tribu, de nombre Guanentá luchó hasta el final sin rendirse hasta el momento que acorralado por los colonizadores decidió tirarse por el precipicio al río antes que dejarse atrapar. Dice la leyenda que en ese momento un cóndor, uno de los animales que consideraban sagrados, se  lo impidió atravesándole el pecho.  Esta imagen se encuentra en medio de la plaza de San Gil.

¡Qué pena que tanta historia y sabiduría haya caído en un olvido tan profundo !

Un nuevo amanecer, hoy toca refrescarse por fin. El primer baño que no es de lluvia. Buseta hasta Curití y allá empezamos a caminar hacia el Pescaderito. Caminito, carretera, sol,… parece que no llegamos ¿nos habremos perdido? Un señor en moto nos indica que está a 500m, pero se hace eterno, ¿será que las distancias en moto son distintas?

¡Qué chévere! Empezamos a andar a orillas del río, a medida que avanzamos van apareciendo preciosas piscinas naturales. Esta nos gusta “La playita” en medio de la naturaleza con aguas cristalinas y piedras calientes que nos recargan y pequeños peces que alimentamos a base de lentejas. Un paraje de naturaleza humilde. No es una naturaleza exuberante pero si muy acogedora. Nos relajamos, disfrutamos,… el día se hizo corto.

Con energías renovadas cargamos las mochilas otra vez…

Energia Muisca


De nou tard, sort que anavem recomanades.

Un poblet tranquil, pedres al terra, motxilles a l’esquena, arribem a la plaça major de Villa de Leyva, per variar és immensa i només hi ha llum als porticons que l’envolten, té una llum especial, taronjosa, ens meravella. Ens hi espera Rosita, després coneixerem el seu fill i filla de 12 i 13 anys. Una casa molt humil, tot just 2 dormitoris per a 4 persones (l’àvia també hi viu) i 2 animalons (gata i gossa) i tot i així ens hi acullen amb els braços oberts i oferint-nos tot del que disposen. Sense adonar-nos’en comença l’intercanvi, ens demana de fer l’endemà el dinar per a la canalla.

En llevar-nos anem a conèixer el poblet, que en realitat no! només fem que mirar les pedres del terra! 🙂 però no per boniques, que difícil és caminar-hi! Un punt positiu, les dones no poden portar un dels burkes d’occident: els talons.

Vaguem pels carrerons, casetes blanques, finestres de colors, teulats de terrissa i moltes i moltes boniques flors de coloraines per tot arreu. Un poble petit i encisador, en un entorn natural màgic.

Mirem al nostre voltant i ens adonem que sorprenentment estem envoltats de guiris com nosaltres, no ens havia passat fins ara.

Avui toca tornar aviat a casa per a fer el dinar. Per assegurar-nos la jugada fem pasta, tornen de l’escola i dinem junts. Conforme la tarda avança, poquet a poquet ens anem sentint un xic com si fóssim “au-pair”. Ja és mitjanit, aquí és realment molt tard, obrim els ulls, Rosita és una dona desbordada per la situació amb una realitat molt complexa; una feina que li exigeix massa, una jornada laboral inacabable i una casa que no l’ajuda.

Ens llevem, sòl, dutxa, avui massa calenta, sembla que aquests aparell no tenen terme mig. Ens encaminem al mal anomenat “Infiernito”.

Sòl, molt sòl, massa sòl, ja estem en “Tierra Caliente”. Una hora i mitja caminant amb un nou amic: en Pelut, ens acompanyarà durant la resta del dia. Malgrat la calor sufocant continuem, no ens importa, sentim l’energia Muisca que ens abraça. El camí és preciós, una vall de matolls, cactus, pedres immenses i majestuoses i allà on miris floretes ben vives.

A l’arribar ens adonem que cal pagar entrada, no ens n’havien informat i no portem prous calers. Després d’un petit estira i arronsa ens deixen entrar però el cor ens diu que han sigut els Muiscas. Ens trobem en un antic calendari i observatori del cosmos. Les pedres s’alineen formant ombres, parlen i avisen dels diferents periòdes. Una bona part d’elles són immenses pedres amb forma fàlica. Concretament la més gran, el dia de l’equinocci de primavera a les 12 del migdia no forma cap ombra i representa així la fecundació de la Mare Terra per part del Déu Sòl (Xué); era l’inici de l’època de collita. Una gran saviesa acumulada, molta estima per la Pachamama i el Sòl i la forma fàlica que va colmar el got van donar excuses a l’església conquistadora per a demonitzar aquest indret i aquesta cultura.

Poc a poc la cultura indígena s’endinsa, ens embolcalla.

En tornar a la casa el mirall ens revela que sóm dos tomaquets.

Xup, xup, xup,…

Anem al llit.

Un nou dia. On és la meva samarreta? la gosseta s’ha fet un nou llit :/ Anem cap al “colectivo” però abans d’entrar a la terminal… “Vacia los bolsillos i abre la mochila”, un control “exclusiu” per a nosaltres amb escorcoll inclòs. Què busquen? No portem res. La policia té els mateixos estereotips i maneres a tot arreu.

Un petit viatje i estem a les portes de “La Perikera”. Un paratge natural amb 7 cascades. Hi ha un camí marcat, però decidim fer el nostre propi. Malhauradament només es poden visitar 3 de les cascades, no aconseguim fer camí més enllà.
La primera cascada, la més potent, vertígen, quina alçada i força! Aigua cristalina, gotetes que ens esquitxen i ens alleugen de la calor. És preciós, no és d’extranyar que les cultures indígenes veneressin aquest indret.

Ens endinsem en el verd dels arbres i les arrels ens ajuden a caminar. Una pedra marcada; sembla taronja però té molts colors brillants, solemnitat, s’hi albira un camí, l’enfilem, la pedra ens transmet la seva energia, si tanquem els ulls sentim com encara hi fan cerimònies. Encara que ens sentim atrets per l’energia de l’espai continuem la nostra aventura. Trobem un camí que puja ben amunt, sembla enlairar-se al cel. La pendent el fa inassolible però té una corda per ajudar-se. Ens ho pensem, el tornem a mirar, fem un trosset, xispeja, la corda tremola, ens ho tornem a mirar, es sent un tro, què fem? El camí és de fang, encara que en tenim moltes ganes creiem que l’Abuela Grillo ens assetja i volem que duri el viatje. Decidim tornar al camí marcat i comencem a pujar. A mig camí tornem a torrar-nos. La verdor ens acompanya, força pendent però amb graons i un cartell que ens felicita l’arribada. Un cop a dalt, quin sòl, i… un tro! Un tro?!? Girem el cap i el tro és una excavadora! :/ “Que pena con usted” podríem haver fet el camí aventurer, ens havíem equivocat, ja no sóm Abuela Grillo”! 🙂

L’endemà un altre cop al “colectivo”…

PD.
Feliç entrada de primavera per a tot@s!!
Tot i que aquí és l’estiu etern! ;P

PPD.
Per als que no us en hagueu adonat, que ens sembla que en deveu ser un bon grapat, a dalt de la pàgina, just sota la imatge, hi ha un enllaç a un “mapa” de com es mouen els cargolets.