Todas las entradas por Isaac

En shock tras la frontera


Abandonamos Ecuador desde La Libertad, con paso obligado por Guayaquil para cambiar de bus. Tras unas horas en la terminal, por fin rumbo a Perú, próxima estación Tumbes. Empieza el viaje, emocionad@s, un nuevo país por conocer y descubrir, otras gentes, colores y aromas. En el bus y en medio de la noche, trámite migratorio, hablamos con algunas personas y todas coinciden en que Tumbes es muy peligrosa, y lo peor los taxis por la noche 😯 Nos miramos, ¡no, más robos no! De nuevo en el bus, dormimos, ¡Máncoraaaa! ¿Cómo que Máncora? ¡Si bajábamos en Tumbes! El conductor no nos avisó cuando pasamos por Tumbes y nos encontramos a las 4 y media de la mañana en la calle, ¿habrá sido el cosmos? Vemos una luz, es un hostal, nos quedamos.

Amanece, hace calor, ¡Estamos en la playa y en un nuevo país! Paseamos, Máncora está como dividida en dos, el pueblo, dónde probamos el ají de gallina ¡riquísimo!, y la parte turística, dónde limeñ@s adinerados pasan sus vacaciones.

Mmm… el olor a mar, la arena en los pies, el sol en la cara, ¿cómo no bañarse? pero mejor alejad@s de la marabunta de gente, andamos un poco, en esta parte de playa no hay nadie y es como nuestro pequeño paraíso. El agua es bien fresquita y hay un montón de peces ¡qué lindo! Pero de repente, ¡auuu! como una picada en el pie. ¡Qué daño! ¿Qué ha sido? ¿Un cangrejo? ¿Serpientes? ¿Qué me ha mordido? El talón se esta empezando a hinchar… ¿Y si es venenoso? Preguntamos por un centro de salud, pero parece que hay que tomar un bus o un taxi hasta el siguente pueblo, no entendemos nada. Al final consultamos en una farmacia, para nuestra tranquilidad, nos dicen que lo más probable es que fuera un cangrejo y que no es peligroso, lo que si bastante doloroso, mejor tomar algún antinflamatorio y a la pata coja hasta el hostal. Ahora entendemos porque en ese trozo de playa no había nadie…

Otro día, tomamos un bus hacia Piura, el paisaje es árido, la tierra esta seca y pocos son los árboles que nos acompañan en el trayecto.

Piura, como ciudad, no tiene mucho a destacar, así que vamos a Catacaos, un pueblito cercano, dónde hay calles repletas de artesanías y un montón de mototaxis. En el mercado probamos la chocoteja, un bomboncito de chocolate relleno de dulce de leche y frutos secos, y las natillas de algarrobina, parecidas al dulce de leche pero con un sabor algo peculiar que no nos acaba de convencer.

A diez minutos en mototaxi, estan las ruinas de Narihualá, unas ruinas preincas de la cultura Tallán que destacan por su cerámica y porque se cree que eran una sociedad matriarcal muy guerrera que opuso mucha resistencia a los incas. Alrededor de las ruinas unos perros marronosos negraceos sin pelo con una especie de crestita rubia sobre la cabeza, parecen punkis. Son una raza que carecen de pelo por su alta temperatura corporal y que han sido utilizados por muchas culturas del lugar, como la Tallan, a modo de estufa. Pero lo realmente chocante es que al pagar el boleto de la entradanos dicen que dos niños serán nuestros guías. No lo podemos creer, en shock, nos acompañan, nos recitan como si de un libro se tratara un montón de cosas que se han aprendido de carrerilla, son niños… Durante el recorrido les preguntamos, entre otras cosas, si van a la escuela, nos dicen que si, que ahora estan de vacaciones, pero no acabamos de creer… Al final nos piden una propina. Otro conflicto ético. ¿Qué hacer? ¿Quizás neceiten el dinero para su hogar? Pero, si les damos perpetuamos qe se usen niñ@s para trabajar… Decidimos no darles y que si están “trabajando” quien debe pagarles es el que vende los boletos.

Es un momento desagradable… les regalamos un par de pulseras (de las que vamos haciendo durante el viaje) al principio se molestan pero después todos los niñ@s quieren una.

Este se convierte en un momento bastante duro de choque con la realidad, y no será el único, seguiremos encontrando niñ@s en la calle, vendiendo caramelos o pidiendo empujad@s por las propias familias. Necesitamos descansar… ¡Qué sistema es este en el que vivimos, qué cambia la infancia por mendicidad y trabajo!

A la mañana siguiente nos vamos a Villa Chulucanas, allá nos acogen y nos quedamos unos días más. El lugar es un Asentamiento Humano AAHH a las afueras de Piura. En Perú cuando un terreno es del estados se puede “okupar” y tras cinco años y cierto papeleo el suelo pasa a ser propiedad de quien se ha establecido. Llevan poco tiempo, las calles son de tierra, hay agua en ciertos puntos y sólo en algunas “casas” tienen el “lujo” de tener electricidad. Las “casas” están hechas de madera, en realidad unos tablones que hacen de pared y unas chapas de techo. Es un lugar muy pobre, pero nos hacen sentir como en un hogar. La familia que nos acoge trabaja en una ONG dedicada a niñ@s y jóvenes de barriadas con escasos recursos. Hacen una gran labor. Suerte que en todas partes hay personas dispuestas a hacer del mundo algo mejor.

Nos hablan de Paita y de sus leones marinos y no podemos resistir la tentación de conocerlos. 🙂 Se trata de un pueblo chiquito con carteles que te indican el camino de evacuación en caso de tsunamis. 😯 El puerto es pequeñito y tomamos una barquita para ver los leones. Tras un pequeño paseo, los vemos, son unos animales enormes, de grandes bigotes que se quedan erguidos para tomar el sol. ¡Realmente curiosos!

De vuelta a Piura, el ambiente está agitado, han robado en varias casas: dinero en metálico, celulares última generación, televisores de plasma, parlantes… ¿Cómo?¿No estamos en un AAHH? Menuda la sociedad neoliberal que crea falsas necesidades basadas en la apariencia y el consumo. Es más necesario una buena tele a unas buenas paredes.

Al día siguiente, otra vez en el bus, cruzamos el desierto de Sechura, horas y horas de arena, sol y espejismos, tras este inhospito lugar, al finalizar la carretera, otro lugar nos espera…

 

PD: Las fotos de este post se perdieron en algún lugar entre el tiempo y el espacio.

Las pirámides del ecuador


Nubes, quebradas, cañones en las montañas,… se nos pierde la vista, estamos en los Andes en Ecuador. Un segundo control e narcóticos nos hace volver a la realidad, nos piden la documentación, nos hacen bajar del autobús y piden que saquen nuestras mochilas. Qué raro, sólo a nosotr@s. Entre oreguntas rutinarias nos registran las mochilas de mano, y huelen la riñonera, que lleva todo el viaje sin lavarse, dice que nos guarden las mochilas, nos devuelven el pasaporte y dicen que nos podemos ir. Seguro que se le quitaron las ganas de oler algo más 😀

Llegamos a Ibarra, un pueblo de sierra bien fresquito, pero el sol quema la piel, normal que la gente del lugar tenga las mejillas siempre rojas.

Investigamos la zona, tenemos hambre y nos dejamos tentar por cualquier cosa menos un “almuerzo”. Llegamos al mercado, un lugar con mucha vida, nos gusta éste ambiente. Intentámos pasar desapercibidos pero nuestro aspecto nos delata. Mmmm… ¡Qué rico huele todo! ceviche, arroz con pescado o camarón, cocada de pescado, encebollado, pescado frito o apanado,… ¡Qué dificil decisión! ¡Queremos probarlo todo! Finalmente probamos la cocada y el arroz con camarón y mientras esperamos que nos sirvan nos traen “crispetas” (sí, sí, crispetas no palomitas) y chifles (platano verde frito como si fueran patatas chips). Mmmm… nos encanta todo, ilus@s pensamos que la dieta de Ecuador será más que el seco de pollo.

Otro amanecer, vamos de excursión, subimos hasta el mirador de San Miguel, patrón de la localidad, la vista es realmente bella. A un lado del mirador vemos la laguna sagrada de Yahuarcocha que significa “laguna de sangre”. El nombre viene dado porque se dice que en el 1486 los Caranquís se enfrentaron a los Incas, culminando en el triunfo del inca Huayna Capac. Éste ordenó matar a todos los varones capaces de tomar las armas, dando lugar a una masacre de más de 30.000 personas; los cadáveres los tiraron a la laguna, tiñiendo así de rojo sus aguas.

Queremos adentrarnos más en este nuevo país, tenemos ganas de conocer. Así que vamos a unas pequeñas comunidades indígenas de la zona. Ágato y Peguche son pequeños pueblos muy rurales, acá cada casa tiene su parcelita de maizales y sus gallinitas. La buseta que los comunica parece de otros tiempos, pero sube los caminos sin asfaltar como ninguna.

Todo es nuevo para nosotr@s, se respira otro aroma… l@s niñ@s nos miran curios@s…

   

Nos adentramos en un Parque, antiguamente era una gran hacienda manejada por españoles y todo lo que vemos fue construido por indígenas esclavos. Es de un verde profundo, el sendero de piedrecitas nos lleva hasta una linda cascada sagrada. El lugar desprende tanta magia que hay montones de leyendas a su alrededor.

Nos despedimos de Ibarra para llegar a Cayambe, un lugar con muchas panaderías y una plaza con una bola de discoteca al estilo Elvis. Vamos a conocer Puntiaquil, una pirámide pre-inca. Está señalizada en la plaza y seguimos el camino que nos indica el letrero. Al cabo de un buen rato y una buena subida, ya cansad@s, nos rendimos. Acá no hay pirámide alguna, no puede ser que desde aquí arriba no la veamos :/ Nos volvemos a descansar.

A la mañana siguiente, toca levantarse temprano, hoy visitaremos Cochasquí, las ruinas de un asentamiento pre-inca que en Quichua significa en medio de la laguna. La buseta nos deja cerca, pero aun nos toca caminar un poquito por un camino de piedra volcánica que brilla como si le hubieran echado purpurina. Al llegar, ¡no vemos nada! Tan sólo una ladera de montaña con muchos relieves y unas cuantas llamas. Acá vivían los Quitu-Cara y  cada montículo era una pirámide, pero que las enterraron al prever la llegada del imperio Inca, para que pasaran desapercibidas y no las saquearan o destruyeran, al igual que pasa con todas las pirámides de la zona, se ve que la de ayer también 8O. Cochasquí está situada en un emplazamiento privilegiado, no sólo porque goza de un gran campo de visión de 240°, sino porque se encuentra a escasos kilómetros de la línea ecuatorial, exactamente está en la latitud 0 0 3.14 norte, lo que le permite tener una perspectiva del arco celestial espectacular. Hay un total de 15 pirámides, se cree que tenían varios usos, algunas se utilizaban cómo observatorios astronómicos, en la cima de una de las pirámides se encuentran un calendario solar y uno lunar que cuentan el año en 365 días y incluso los años bisiestos, y otras para ritos religiosos o militares, ya que en algunas también se encontraron cráneos.

También hay otros montículos más pequeñitos, de forma redondeada, son tolas, donde realizaban los entierros. Debajo de estas tolas, a cierta profundidad, hay cámaras donde los muertos reposan en posición fetal, y el montículo representa el vientre de la madre Tierra, ya que para ellos la muerte simbolizaba volver a nacer.

Cuanta sabiduria a nuestros pies, ojala sigamos conociendo…

 

Entre cafetales y nevados


Para variar llegamos tarde, por suerte nos esperan, hemos quedado en la cafetería de Juan Valdez, uno de los mayores productores de café. Al ver la cafetería nos asombramos, estufa en la terraza, máquinas de café espresso (las primeras que vemos en Colombia) y precios desorbitados, ¡parece una cafetería de las ramblas de Barcelona! Manizales es una ciudad con tan sólo 150 años de historia y de mucho dinero.

En si la ciudad no tiene mucho que ver, eso sí, ponen chocolate en bol y café muy rico. Lo que hemos venido a ver es el Nevado del Ruiz.

Nos despertamos muy temprano, todavía de noche, el nevado sólo se puede visitar las primeras horas de la mañana sino el riesgo de aludes por deshielo y por pequeños temblores es demasiado elevado. Así como también subir o acercarse a la cima está prohibido por la posible actividad volcánica. La última grave erupción fué el noviembre de 1985 y arrasó un pueblo entero.

FrailejonesSubimos en coche, ventanillas bajadas, hay que ir acostumbrándose a la altura, llegaremos a 5000 m.s.n.m. Por el camino vemos como el paisaje va cambiando, estamos llegando al páramo, un paisaje similar a la tundra, con mucha niebla y plantas con flores vistosas y de intensos colores. La pachamama es muy sabia, en un clima tan húmedo y frío de poco sirve oler mucho, es más útil gastar la energía en que te vean a través de la niebla. Muchas de éstas plantas son preciadas por su uso medicinal, como la equinacea. Algo nos llama la atención, una planta para nosotr@s bien curiosa, una especie de tronco de color marrón-verdoso con una flor inmensa, del tamaño del tronco, y con un centro musgoso que le permite recoger el agua del aire. Acá la mayoría de plantas cogen el agua del aire, en tales cantidades que parece que toda la tierra sea río.

Llegamos a la entrada del parque, una gran puerta se abre, la visita sólo se puede realizar en coche y con guía por prevención, para poder evacuar rápido en caso de mal de altura o movimientos sísmicos. Probamos una infusión de coca esperando que nos caliente y nos ayude. Subimos, el paisaje poco a poco se va transformando y si no fuera porque vamos en coche y no en cohete diríamos que estamos en la luna. La tierra se encuentra tan suelta que se deshace bajo nuestros pies, es de un color marrón-grisáceo, un paisaje bien extraño: dunas, riachuelos y una finísima capa de nieve que a los primeros rayos de sol desaparece. La niebla va y viene y a cada momento parece que estés en un lugar diferente. Tiene un encanto muy especial, la Luna en la DSCN6886Tierra. Es un clima extremo, la vida aquí es imposible, únicamente algunos pájaros se aventuran a sobrevolar el superpáramo. Cuesta respirar, el cuerpo ha de realizar un sobresfuerzo, hay poco oxigeno en el aire, caminamos despacio y divisamos por donde bajó el tremendo río de fuego… La guía nos indica que hay que regresar ¡Que pena! La naturaleza, que fuerza, que potencia,… Uno de los coches se encalla en el terreno, manos a la obra, tod@s a empujar, el esfuerzo nos agota ¡Pero lo conseguimos! el coche podrá continuar el camino.

Hacemos una pequeña parada en el refugio, otro mate de coca y continuamos. Salimos de la zona restringida del parque y decidimos descender por otro camino, conocemos un recinto con aguas termales, ahora está cerrado, pero muy montado para el turismo. Piscinas de agua muy caliente y con un fuerte olor a azufre. Debemos continuar, mejor llegar a casa de día.

   

El camino se va estrechando, precipicio a un lado y mucha vegetación, apenas el camino tiene la anchura del coche. La espesura de las plantas y el color verde nos maravilla, pero la sensación de no saber por donde estamos y que en caso de que viniera un coche de cara no podemos dar media vuelta, nos asusta un poco.

Una hora, quizás dos, las vistas magníficas y en el trayecto una virgen que recordaba la muerte de unos jóvenes scouts que se comió una alud de tierra. Ésto nos hace recordar que la montaña siempre se ha de respetar. Continuamos… por fin el camino se ensancha y unas paraditas de comida nos hacen pensar que aún no almorzamos. Merecido descanso, tras la mezcla de sensaciones, esplendor natural, miedo, aventura, desconocido,… probamos el plátano con queso, no está mal.

Al fin en casa, lo único que podemos hacer es descansar, nos dormimos, la altura agota.

La ruta del eje cafetero continúa en Pereira, así que, allá vamos. Nos acoge una familia muy agradable que trabajan en una fundación situada justo al lado de uno de los barrios más desfavorecidos de la ciudad. Incluso nos explican que hace poco en una trifulca se escuchaban los balazos. Chicos de diferentes edades encuentran un futuro mejor en este hogar. Se trata de niños y jóvenes que provienen ya sea de familias desestructuradas, o bien, en situación de abandono. Pasan de crecer en la calle rodeados de trabajo infantil, delincuencia, drogas,… a tener una alimentación, educación y un trabajo emocional con arteterapia. Muchos de éstos chicos desafortunadamente han crecido demasiado rápido.

¿Y la chicas? ¿Dónde están? En la fundación también tienen lugar, pero cuando llegan, entre amenazas de proxenetas, coacciones,… deciden escapar, incluso algunas por agujeros en el techo, para regresar a sus vidas (si se les puede llamar vidas). Que temor deben tener éstas chicas, cambiar las muñecas y otros juegos por calle y prostitución.

Se necesita tiempo para digerir la cruda realidad. Por suerte, hay quien pone esa gotita que hace del mundo un lugar mejor.

Aprendemos mucho, valoramos y tenemos interesantes conversaciones con la familia, puede que ahora comprendamos un poco más.

Continuamos, siguiente parada Salento, un pequeño pueblo rodeado de montañas al pie del Valle de Cocora, la entrada al Parque Nacional Natural de los Nevados. Aquí casi tod@s viven del turismo, pero ni así, no ha perdido su encanto, conservando muchos de sus oficios como la ganadería o el cultivo del café y el cacao. Después de visitar el pueblo, entre sus callejones de casas de dos plantas, con sus tejados de tejas rojas, nos vamos de excursión al Valle de Cocora. El valle tiene muchos senderos, elegimos uno de ellos que nos lleva a una “reserva de colibríes”. Tras cruzar el puente comienza un camino embarrado, con muchas piedras, angosto y que debido al constante paso de caballos con turistas se encuentra en muy mal estado y esto lo hace muy difícil de caminar. Aún y así, lo disfrutamos, las enormemente altas palmeras de cera nos acompañan y a cada poco diferentes vaquitas nos saludan con su “muu”. Es un agradable y largo camino, aunque siempre en subida.

Al cabo de una horita y media echamos una vista al cielo, unas gotitas nos salpican, las nubes juegan y se mueven rápidamente, decidimos descansar y comer mientras observamos cómo evoluciona el tiempo. Se nubla cada vez más y parece que pueda arrancar a llover y no nos gustaría volver por un camino aún más embarrado.

Sin darnos cuenta nuestros pies levan andados unos quince kilómetros, la vuelta será larga y dura, suerte que ahora vamos de bajada. Aunque cansad@s, felices de disfrutar este paisaje. Esperamos que las imágenes de éste lindo valle no se nos olviden. Si tuviéramos que escoger un lugar para vivir en Colombia posiblemente sería aquí, pero el viaje continúa…

   

A la cerca de “Ciudad Perdida”


8 a.m. ens venen a recollir en 4×4, carreguem les motxilles, s’ha acabat el descans, comença una travessia de 6 dies per anar a Ciudad Perdida i tornar-ne.

Després de recollir a la resta del grup, en serem cinc, i de fer una horeta per carretera, arribem a un control militar, ben armats, per variar, és l’entrada a la reserva indígena. Continuem una hora més en “carro” per un camí de carros, sort que anem en tot-terreny. Hem arribat a Machete Pelao, poble que rep el nom de lo “brutos” que eren. Comença l’odissea.

DSCN6344Dinem, agafem energies, encara no sabem el que ens espera. Motxilla a l’esquena comencem a caminar, el camí és agradable, al costat d’un riu que de tant en tant va formant piscines naturals amb petites caigudes d’aigua cristalina. Al cap d’una horeta de camí ens aturem per prendre un bany, primera aturada. Mentre descansem veiem com pel camí pujen les mules carregades amb diferents indígenes que després ens anirem trobant pel camí. Reprenem el camí, ara toca creuar el riu, a petits saltirons entre les pedretes. I comença la pujada, i quina pujada!! Sol directe, gairebé sense ombres, pols, molta pols, ni que fós el desert! Però no estàvem a la Sierra Nevada de Santa Marta? Això sembla el Sàhara! Portem mitja hora pujant, uff… seguim cap amunt i trobem un cartell que marca que hem fet el 25% del camí, amb resignació i suor continuem. Quinze minuts més de pujada i trobem un altre cartell que ens indica que estem al… 25%? Altre cop? Se’n riuen de nosaltres? Encara amb més resignació i suor, seguim cap amunt. La pols del terra se’ns fica als pulmons i cada poquet anem fent aturadetes per respirar i gaudir de les vistes. Pujem i pujem quasi una horeta més; segons el rellotge, que segons el cos en semblen cinc! I per fi al cim, toca un descans, uns trossos de sindria entre gallines que els encanten les nostres llavors i burres que els encanten les peles.

Continuem caminant per la carena amb precioses vistes a banda i banda, la verdor del paissatge ens fa oblidar l’esforç de la pujada. En poc més d’una hora arribem a on passarem la nit, només ens falta creuar un pont que tambaleja a cada petjada. Aquesta nit dormirem en hamaques, amb un sostre però sense parets, a la llum de la lluna, escoltant gripaus i ves a saber tu què més que no sabíem identificar, a la vora del riu, toca dosi extra d’antimosquits i cobrir-se bé amb la mosquitera. Busquem la postura per dormir i després de molts intents ens adonem que les hamaques estan fetes per a fer-hi la migdiada però no per a dormir-hi, i menys si t’ataquen les etiquetes (pregunteu-li a l’Agus 😆 ).

DSCN6372S’escolta un gall, ens llevem, mal al cos, definitivament les hamaques són tan sols per una estoneta. Esmorzar a punt, no només en sóm cinc, quatre periquitos ens acompanyen, són ben petits però s’ho mengen tot, fins i tot la xancleta i entre rialles ens toca començar a caminar.

Per la nostra sorpresa, bona part del camí es troba envoltat d’arbres cremats recentment. Resulta que els indígenes ho fan per a tenir més terres de pastura. Volen tenir ingressos de la venda dels ramats. El contacte amb tant de turisme els està creant falses necessitats i estan “perdent” una part de la seva essència. Ens preguntem si és millor no tindre-hi cap contacte…

Continuem i les nostres mirades es meravellen, anem veient cases dels indígenes, ben rodones simbolitzant el cosmos i amb un sostre amb dos petits pics els quals representen els dos cims permanentment nevats de la Sierra Nevada de Santa Marta, els més alts. Al cap d’una estona arriben al poblat de “Mutanyi”, els ulls dels més menuts ens observen, són ben boniques, cabell llis, molt negre, pell fosca, vestits blancs i uns petits somriures tímids.

Els qui habiten aquest poblat són la tribu dels “Kogui”, una de les quatre tribus que habiten la zona juntament amb els “Arsarios” o “Wiwas”(els més comerciants, tenen fins i tot la seva agència de guies), els “Arhuakos” i els “Kankuamos” (desgraciadament aquests dos darrers ni els coneixerem ja que habiten zones més llunyanes del camí turístic).

Respirem, és una petita immersió en altres cultures, còm serien les nostres vides si haguéssim nascut aquí? Qui ho sap?!

Caminem i entre arbres ancestrals no ens n’adonem i ja hem arribat al segon refugi. Un bany al riu d’aigües cristal·lines, ens relaxem, gaudim, la mare terra ens acull.

Sopem, volem conèixer més de la seva cultura. Als nens no se’ls considera homes fins que en la seva adolescència realitzen la cerimònia sagrada del “poporo”. Aquesta consisteix en 3 dies consumint fulles de coca amb cal, que els cremarà la boca i els llavis, juntament amb el xaman, o com ells l’anomenen “mamo”. A partir d’aquesta cerimònia els homes ja poden casar-se. Tant homes com dones es casaran amb qui els ho ordeni el mamo. Tot i així, no dormiran junts, no ho fan mai per no caure en la temptació. El sexe és únicament reproductiu i quan mantenen relacions ho fan de dia i fora del poblat. I a més a més la dona ha d’estar quieta, ja que encarna la pachamama i creuen que el seu moviment podria convertir-se en tremolors de la terra.

El poporo és el recipient on fiquen la cal que utilitzen per absorbir millor les propietats de la coca, que seguiràn prenent la resta de la seva vida. La dona no prendrà coca sinó que serà l’encarregada de preparar-la.

Entre històries i cuques de llum se’ns ha fet tard. Avui dormirem “a lo princesa tropical”. Lliteres completament cobertes amb mosquiteres a mode de dosser de color blanc que transmet aire de conte.

DSCN6411Un altre dia, cames preparades i continuem la marxa. Entre moltíssima vegetació anem trobant “bohios”, són les cases dels indígenes. Algunes d’elles estan habitades, d’altres buides, La propietat és diferent, no és privada, qualsevol pot habitar qualsevol espai buit i conrear camps que estiguin en desús. No existeixen les herències.

Gaudim del dia, encara que de vegades les forces minven una mica. Sempre  ben acompanyats del riu, atravessant-lo a cada poquet, a vegades sobre les pedretes, d’altres descalços amb els peus a l’aigua, d’altres en ponts, que era el que més por feia.

Arribem al refugi, bany al riu ben merescut, papallones a la panxa, després de tres dies caminant demà arribem a “Ciudad Perdida” o “Teyuna”, com la coneixen els indígenes, que en llengua Chibcha significa “origen dels pobles de la Terra”. El nom de “Ciudad Perdida” ve donat perquè no va ser descoberta fins al 1975 per assaltadors de tombes.  Teyuna va ser creada aproximadament cap al s. XI per la tribu del Tayrona i va anar augmentant de volum i importància quan moltes altres tribus de la zona van anar-hi a refugiar-se de la conquesta espanyola. Després va ser abandonada, sobre el 1600, es creu que per epidèmies que van obligar a la població a disperasar-se en petits assentaments.

Anem a dormir, aquesta nit en tenda de campanya, hem de descansar, demà serà un gran dia.

DSCN6479Ens llevem abans que el sòl i emprenem el camí. Vint minuts a la vora del riu i arribem a l’inici de les escales: 1200 graons ens esperen. No n’hi ha dos d’iguals, alguns són de l’alçada d’un pam, d’altres d’una cama sencera. Ben bé una hora pujant graons entre la densa jungla. Per fí ja hi sóm!! 🙂

Arribem a les primeres “terrasses”, són una extensió rodona de terra delimitades per petites parets de pedra, són les bases sobre les quals construïen els habitatges i també disposaven de sistemes per conduir l’aigua. Estaven diferenciades per zones segons oficis i posició social. De terrassa en terrassa anem pujant, tot el camí és empedrat.

Arribem a la prat més alta, les vistes són espectaculars, és un lloc realment privilegiat. Les dues terrasses que hi han aquí són diferents. Una ovalada molt gran i una de rodona al cim, des de la que antigament es podia divisar tot el poblat, ambdues eren espais de reunió.DSCN6519

Un petit problema per a la vista,  quan en girar al cap des d’aquí veiem com a cincuanta metres cap amunt hi ha una caserna militar, 😯 😡 😥 Suposadament era per “protegir-nos” de possibles assalts. Definitivament, el motiu per el que s’ha de venir amb tour guiat per una empresa és perquè la zona està controlada militarment i cal pagar el tribut. La gran part del que hem pagat s’ho quedaràn ells, l’altra intermediàris, agències, guies, transportistes,… i els indígenes només en veuràn les engrunes. És una pena perquè és un camí que podries fer en solitari, i els indígenes que en són els més afectats, perquè són les seves terres les que s’atravessen, en són els menys beneficiats.

Malgrat tot, hem pogut conèixer una mica d’una cultura indígena que encara sobreviu i a on es rememoren històries ancestrals com “Serankwa”, o el Déu Sol. Diu la llegenda que Serankwa era un nen molt i molt lleig, tant que el seu pare n’estava avergonyit i buscant una manera d’embellir-lo el va banyar en or. Tal va ser la sorpresa en quant els raigs del sol el van tocar i el nen va resplendir que el van creure part del mateix sol.

Quina aventura…

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Energia Muisca


De nou tard, sort que anavem recomanades.

Un poblet tranquil, pedres al terra, motxilles a l’esquena, arribem a la plaça major de Villa de Leyva, per variar és immensa i només hi ha llum als porticons que l’envolten, té una llum especial, taronjosa, ens meravella. Ens hi espera Rosita, després coneixerem el seu fill i filla de 12 i 13 anys. Una casa molt humil, tot just 2 dormitoris per a 4 persones (l’àvia també hi viu) i 2 animalons (gata i gossa) i tot i així ens hi acullen amb els braços oberts i oferint-nos tot del que disposen. Sense adonar-nos’en comença l’intercanvi, ens demana de fer l’endemà el dinar per a la canalla.

En llevar-nos anem a conèixer el poblet, que en realitat no! només fem que mirar les pedres del terra! 🙂 però no per boniques, que difícil és caminar-hi! Un punt positiu, les dones no poden portar un dels burkes d’occident: els talons.

Vaguem pels carrerons, casetes blanques, finestres de colors, teulats de terrissa i moltes i moltes boniques flors de coloraines per tot arreu. Un poble petit i encisador, en un entorn natural màgic.

Mirem al nostre voltant i ens adonem que sorprenentment estem envoltats de guiris com nosaltres, no ens havia passat fins ara.

Avui toca tornar aviat a casa per a fer el dinar. Per assegurar-nos la jugada fem pasta, tornen de l’escola i dinem junts. Conforme la tarda avança, poquet a poquet ens anem sentint un xic com si fóssim “au-pair”. Ja és mitjanit, aquí és realment molt tard, obrim els ulls, Rosita és una dona desbordada per la situació amb una realitat molt complexa; una feina que li exigeix massa, una jornada laboral inacabable i una casa que no l’ajuda.

Ens llevem, sòl, dutxa, avui massa calenta, sembla que aquests aparell no tenen terme mig. Ens encaminem al mal anomenat “Infiernito”.

Sòl, molt sòl, massa sòl, ja estem en “Tierra Caliente”. Una hora i mitja caminant amb un nou amic: en Pelut, ens acompanyarà durant la resta del dia. Malgrat la calor sufocant continuem, no ens importa, sentim l’energia Muisca que ens abraça. El camí és preciós, una vall de matolls, cactus, pedres immenses i majestuoses i allà on miris floretes ben vives.

A l’arribar ens adonem que cal pagar entrada, no ens n’havien informat i no portem prous calers. Després d’un petit estira i arronsa ens deixen entrar però el cor ens diu que han sigut els Muiscas. Ens trobem en un antic calendari i observatori del cosmos. Les pedres s’alineen formant ombres, parlen i avisen dels diferents periòdes. Una bona part d’elles són immenses pedres amb forma fàlica. Concretament la més gran, el dia de l’equinocci de primavera a les 12 del migdia no forma cap ombra i representa així la fecundació de la Mare Terra per part del Déu Sòl (Xué); era l’inici de l’època de collita. Una gran saviesa acumulada, molta estima per la Pachamama i el Sòl i la forma fàlica que va colmar el got van donar excuses a l’església conquistadora per a demonitzar aquest indret i aquesta cultura.

Poc a poc la cultura indígena s’endinsa, ens embolcalla.

En tornar a la casa el mirall ens revela que sóm dos tomaquets.

Xup, xup, xup,…

Anem al llit.

Un nou dia. On és la meva samarreta? la gosseta s’ha fet un nou llit :/ Anem cap al “colectivo” però abans d’entrar a la terminal… “Vacia los bolsillos i abre la mochila”, un control “exclusiu” per a nosaltres amb escorcoll inclòs. Què busquen? No portem res. La policia té els mateixos estereotips i maneres a tot arreu.

Un petit viatje i estem a les portes de “La Perikera”. Un paratge natural amb 7 cascades. Hi ha un camí marcat, però decidim fer el nostre propi. Malhauradament només es poden visitar 3 de les cascades, no aconseguim fer camí més enllà.
La primera cascada, la més potent, vertígen, quina alçada i força! Aigua cristalina, gotetes que ens esquitxen i ens alleugen de la calor. És preciós, no és d’extranyar que les cultures indígenes veneressin aquest indret.

Ens endinsem en el verd dels arbres i les arrels ens ajuden a caminar. Una pedra marcada; sembla taronja però té molts colors brillants, solemnitat, s’hi albira un camí, l’enfilem, la pedra ens transmet la seva energia, si tanquem els ulls sentim com encara hi fan cerimònies. Encara que ens sentim atrets per l’energia de l’espai continuem la nostra aventura. Trobem un camí que puja ben amunt, sembla enlairar-se al cel. La pendent el fa inassolible però té una corda per ajudar-se. Ens ho pensem, el tornem a mirar, fem un trosset, xispeja, la corda tremola, ens ho tornem a mirar, es sent un tro, què fem? El camí és de fang, encara que en tenim moltes ganes creiem que l’Abuela Grillo ens assetja i volem que duri el viatje. Decidim tornar al camí marcat i comencem a pujar. A mig camí tornem a torrar-nos. La verdor ens acompanya, força pendent però amb graons i un cartell que ens felicita l’arribada. Un cop a dalt, quin sòl, i… un tro! Un tro?!? Girem el cap i el tro és una excavadora! :/ “Que pena con usted” podríem haver fet el camí aventurer, ens havíem equivocat, ja no sóm Abuela Grillo”! 🙂

L’endemà un altre cop al “colectivo”…

PD.
Feliç entrada de primavera per a tot@s!!
Tot i que aquí és l’estiu etern! ;P

PPD.
Per als que no us en hagueu adonat, que ens sembla que en deveu ser un bon grapat, a dalt de la pàgina, just sota la imatge, hi ha un enllaç a un “mapa” de com es mouen els cargolets.

 

Després de la tempesta ve la calma


Kaooosss!!!
Quin viatge més llarg! quin horror d’aeroports!El pas per Estats Units ha sigut horrible!

GOD BLESS OUR TROOPS

Molt mala organització, La Guardia és el pitjor aeroport que hem vist mai, semblava tercermundista, no hi havia ningú que ens sapigués indicar a on haviem de deixar les nostres maletes, i quan

al final ho vam trobar no ens sabien assegurar si les haviem de recollir altre cop a Miami o arribaven directes a Bogotá. I la gent… a excepció de l’autobusero que ens va portar d’aeroport a aeroport i que molt afablement ens anava explicant les cosetes per on passavem, la resta… estúpids és poc! molt desagradables, semblava que els estiguessis insultant per demanar-los un cafè.

Però despres de 33 hores i mitja eternes… Per fi a Bogotà!!! La millor acollida del món mundial!!! Agus amb xocolata Torras!!! Per fi amb ens retrobem!!! Ja hi som!!!

Primera impresió de Bogotá: Apesta!!
Però literalment, 9 milions d’habitants amb els seus respectius cotxes fan que la ciutat olori constantment a combustible cremat. Però al cap d’un parell de dies ja ens hi anem acostumant i cada cop te n’adones una miqueta menys.

La ciutat és un verdader caos, aquí ha arribat l’smartphone però el semàfor es va perdre en el camí.

Estem a la zona antiga de la ciutat, la que ven fundar els colonitzadors i tot és molt bonic!! carrers estrets, casetes petites amb moltes coloraines, i gent maca en general!
Ahh!! Hem vist llamas!! Són blanditas!!!Callejon de las brujas
El menjar està boníssim!! El maiz i el arroz en su máximo esplendor!! I baratíssim! per 8€ mengem tres! I encara ens sobra…

La ciutat està plena de grafiti i street-art, ja en farem un post amb fotos dels que més ens han agradat!

Màgic, preciòs,…  Aquí pots veure coses sorprenents: carreres de “cobayes”, minutos a celular, plàtan fregit (mmm..), molta Rumba (festa) per tot arreu, super amb ritmo de vallenato… molts colors, molts somriures i sobretot moooolta alegria!

Bogotà, l’aventura continua… esto està Cheeeevereeee!!!! 😉