Archivo de la etiqueta: chaco

Una larga frontera


No sabemos ni por donde empezar… Por fin sale nuestro bus hacía Paraguay y nos despedimos de Bolivia, un país que nos deja un gusto extraño… Paisajes de postal con un pueblo que a su vez son muchos, que han luchado y siguen luchando pero, en ocasiones los sentimos resentidos… Muchas aventuras, y a veces, porque no decirlo, con su lado B.  Con esta mezcla de sentimientos abandonamos un país entrando en un bus.

Somos los primeros, nuestro bus “semi-cama” con menú a bordo preparado para un viaje de veinticuatro horas resulta ser un bus como el resto. ¡Qué desilusión! Subimos, miramos el número del asiento, este es el nuestro, nos sentamos. ¡Plooof! Nos caemos hacía atrás, ¡los asientos están despegados del suelo! Se mueven más que un barco… Nos quejamos y cuando al fin conseguimos que nos hagan algo de caso, ponen una piedra. Sí, una piedra. Disculpa, no vamos a hacer un viaje tan largo en un asiento que se cae en cualquier momento… ¿qué no revisan? (menuda pregunta… :/ ) Tras medio discutirnos, el hombre nos evita, el resto de pasajeros, que han ido llegando, no dicen nada… Nos sentamos en otro lugar y el viaje comienza…

Abandonamos Santa Cruz y tomamos la Ruta 9, 835 kilómetros atravesando el Chaco. El camino es de tierra y la mirada se pierde en el espacio tiempo. El terreno es árido y este marrón oscuro fue escenario de la última Guerra por territorios que tuvo Sudamérica. Esta es conocida como la Guerra del Chaco (1932 a 1935), un conflicto entre Bolivia y Paraguay en un terreno muy difícil, donde el acceso al agua podía salvarte la vida. Si las guerras ya de por sí son horribles, imagina en medio del desierto…

Unos asientos adelante, una pareja que llama nuestra atención, él vestido con un peto tejano y ella con falda larga y un “sombrero” peculiar, parecen salidos de otro tiempo… Son menonitas y seguramente irán a Filadelfia. Son una comunidad de fe tradicional, de vida sencilla y con técnicas avanzadas para la producción aunque en su día a día rechazan la tecnología. Provienen de una rama del movimiento cristiano “anabaptista” que significa que se bautizan de adultos. Cuantos mundos en este mundo…

Nos dormimos…

En medio de la noche, se para el bus, unas linternas y tod@s abajo, es la frontera y el definitivo adiós a Bolivia. No hay luz, una caseta y policía boliviana, sello en el pasaporte y sigue el viaje.

Está amaneciendo, el paisaje ha cambiado, ahora es verde, con palmeras y árboles de tronco gordito, nos hacen recordar los Baobabs del Principito, en realidad son palo borrachos y tienen esta wpid-dscn9929.jpgcaracterística para poder almacenar agua. Nos hubiera gustado perdernos en el planeta B-612 pero no podemos quejarnos 🙂 al fondo, árboles infinitos, son los guatumbú, que pueden llegar a medir hasta 18 metros. El chaco es tan inmenso… árido por una parte, semihúmeda por otra, con una gran fauna en sus Parques Nacionales y a su vez, con muy baja densidad poblacional.

Otra parada, esta vez, la aduana paraguaya, bajamos y uno por uno, nos ponemos en fila, cada uno con nuestro equipaje, y sin saltarse a nadie, nos registran absolutamente todo.  Subimos al bus, más Chaco, terreno fangoso, el bus interminable, otro control. Cola aquí para registrarte en la lista, cola allá donde entregamos el pasaporte, cola para que nos lo devuelvan… Unas preguntas de rigor y… ¡paaaf! sello en el pasaporte.

Algunos pasajeros bajan, otros suben… y todos con termos gigantes. El calor empieza a ser sofocante, y el secreto para calmarlo, el tereré, una bebida que no abandonaremos en todo el Paraguay, un mate fresquito con agua y jugo de naranja. ¡Riquísimo! 🙂

Más horas, más bus, más chaco y más policía…

Han pasado 29 horas y por fin podemos decirlo ¡llegamos a Asunción! Aunque lo único que queremos es dormir (en posición horizontal, por favor) y una ducha.
Un nuevo día en la capital paraguaya, otro ambiente y otra cultura, todo un país por conocer… una sensación que nos encanta…  Asunción es una de las wpid-wp-1446150343054.jpegciudades más antiguas de Sudamérica con diferentes culturas y tradiciones, de personas amables y grandes sonrisas, donde conviven diferentes lenguas como el español, el guaraní o el jopará.  País reconocido por la Organización Mundial de la Paz como la “Capital Mundial de la Amistad por la Paz” y a pesar de ser una gran ciudad sentimos la cordialidad de las personas.

Paseamos por el centro, iglesias coloniales, gente a la sombra con su tereré y después de perdernos un poco, la Loma de San Jerónimo, una subida pronunciada nos lleva a un barrio lleno de color, con adornos sencillos pero muy lindos en las paredes, con un banquito en una pequeña plaza que invita a descansar, con aire bohemio y tradicional.  Si caminas sus calles es puro color, los vecinos sentados en las terrazas charlando, como si el tiempo no pasara…

Está bajando el sol y paseamos por la wpid-wp-1446150344776.jpegcostanera, a orillas del Paraguay y en frente, a lo lejos, aunque no se vea, Argentina. Que raro esto de las fronteras… Una nube extraña con forma de latino américa y mucha gente en el parque del río, bicicletas, paradas de artesanía, zumba, venta de comida,… parece como si toda la ciudad este disfrutando la brisa del río.

wpid-wp-1446150344688.jpegCarteles en la calle llaman nuestra atención “24 de febrero. Día de la Mujer Paraguaya” Mmm… ¿qué será? Investigando un poco, ese día, se homenajea a la mujer paraguaya desde 1974, ya que durante la Guerra de la Triple Alianza, un 24 de febrero de 1867, se
reunieron las mujeres en lo que se conoce como la primera Asamblea de Mujeres con el propósito de contribuir a la defensa de la patria, donde las mujeres conocidas como “Las Residentas” donaron sus joyas y sus pertinencias más preciadas para financiar lo necesario para la Guerra.  También, se les reconoce la fortaleza de haber levantado un país cuando tras las batallas la población estaba compuesta por niños y ancianos, las mujeres fueron las que trabajaron duro tanto fuera como dentro de casa.

Conocemos muy poquito de este desconocido país pero estamos ilusiond@s por saber cada vez más de su cultura.

 

 

Anuncios